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Hace varios años, yo era un estudiante amante del fut cuya principal meta a corto plazo era ir al mundial de Sudáfrica. Seguía estudiando, y no tenía ni dinero, ni trabajo, ni contactos, pero tenía una idea: me las ingenié para conseguir un patrocinio y viajar gratis a cambio de hacer reportes para un medio de comunicación.

Además de la satisfacción personal que sentí por conseguir quién me pagara los viáticos, encontré durante uno de los partidos la idea que serviría de inspiración para mi empresa de crowdmarketing y que me convertiría, algunos años después, en una de las 30 promesas empresariales de Forbes.

Budweiser, como patrocinador oficial de la FIFA, pagó millones de dólares en publicidad durante el mundial del 2010. Bavaria juntó un grupo de holandesas, les puso una playera de un naranja vistoso con su marca impresa, les pagó la entrada al partido y las puso a bailar y a hacer escándalo. El resultado fue un impacto mucho mayor que el que logró Budweiser, y una dura crítica por parte de la FIFA, pero en este caso les funcionó mejor pedir perdón que pedir permiso.

Fue allí cuando me di cuenta del poder de las masas y de la gente, y esa fue la premisa que cimentó todo mi emprendimiento. Pero el éxito no llegó solo con la idea, sino que fue consecuencia de una larga preparación a base de prueba y error y una búsqueda activa de oportunidades.

Las oportunidades están allí, pero solo se abrirán para ti si te preparas

Por ejemplo, en el caso de los audaces encargados de marketing de Bavaria, su preparación y experiencia les permitía conocer el poder que un grupo de rubias atractivas tiene para atraer las miradas, y decidieron aprovecharlo en la oportunidad que les daba un evento deportivo con visibilidad mediática internacional.

En mi caso, vi la oportunidad en ese fenómeno, pero aún me faltaba la preparación. Así que regresé a México a poner manos a la obra. Antes de graduarme, comencé con un proyecto llamado “ponme tu marca”, y comencé a explorar los resultados de meter estudiantes universitarios a las clases con playeras publicitarias de distintas marcas. Con el tiempo, conforme iba adquiriendo más intuición empresarial y el marketing hizo su migración definitiva al mundo digital, evolucionó la idea hasta convertirse en el mercado de patrocinios que es hoy, la plataforma de crowdmarketing más importante de México.

¿Moraleja?

Muchas personas se acomodan en su zona de confort con el pretexto de que alcanzar el éxito es un asunto de azar, de contactos o de recursos económicos para invertir. Yo creo que, si bien la suerte y el respaldo te pueden ayudar, la formula definitiva no tiene qué ver con eso.

Cada empresario en potencia tiene la capacidad de prepararse y de identificar las oportunidades. La voluntad para lo primero y la sensibilidad para lo segundo son, precisamente, los atributos que definen a un emprendedor exitoso. Aunque yo encontré mi inspiración de forma repentina en aquel partido del mundial en Sudáfrica, no llegué allí por mera suerte. Fue la persecución y el alcance de un objetivo previo que me apasionaba, que dependió enteramente de mi esfuerzo, lo que me abrió las puertas de la oportunidad. Fue el compromiso con el aprendizaje constante lo que me abrió las puertas del éxito.

Oportunidad no es igual a suerte. La suerte llega solita, cuando quiere y sin ninguna garantía. Las oportunidades son constantes y están allí para quienes quieran comprometerse y prepararse lo suficiente.
Gerardo Sordo

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