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“¿Estás buscando tu primer trabajo “enserio”? Entonces tú como muchos en tu situación podrías sentir que la presión de entrar a una buena empresa, hacer una carrera exitosa y encontrar de inmediato tu pasión en la vida te está sobrepasando. ”

Miras a tu alrededor y encuentras muchas personas relativamente jóvenes que están consiguiendo gerencias o montando Startups de reconocimiento internacional, y te parece imposible seguir sus pasos; tú ni siquiera tienes claro todavía a cuál de las miles de posibilidades de tu carrera quieres dedicarle el resto de tu vida, y además los trabajos que te ofrecen te parecen una broma financiera.

Pues te tengo una buena noticia. La cuenta regresiva de “el resto de tu vida” no arranca en el momento en que pones un pie fuera de la universidad. Tampoco el día en te sientas en el escritorio de tu primer empleo. Es más, hazte a la idea de que sigues en el propedéutico, chavo. Te falta muchísimo camino por recorrer, y si tú piensas que la escuela era para aprender y el mundo laboral para demostrar tus conocimientos, vas a toparte de frente con pared, y la frustración de obtener un empleo tras otro que no esté a la altura de tus expectativas terminará por amargarte los años más productivos de tu vida.

Alrededor de los profesionales que recién egresan de sus carreras y que están por ingresar al mundo laboral, existe un universo de expectativas tan amplias como irreales. Nadie nos dice que estaremos más perdidos que nunca con respecto a lo que queremos en la vida y que además es muy probable que nuestros primeros trabajos no definan, ni siquiera sutilmente, el rumbo laboral definitivo que tomaremos.

¿Te das cuenta de lo verdaderamente absurdo que es pensar que por el simple hecho de haber elegido y cursado una carrera ya tienes todo lo que necesitas para determinar cuál es tu pasión en la vida? En la escuela aprendemos algunas cosas y eso está muy bien. Quizá tengas la suerte de haber egresado de una buena universidad, con contactos y algo de experiencia laboral y además tienes nociones de lo que te gusta hacer. ¡Felicidades! Eres de los afortunados, pero eso no te asegura el éxito, y si sales a la vida pensando que ya hiciste el trabajo pesado, deberías reconsiderarlo porque este apenas comienza. Pero eso es una suerte, significa que todavía tienes varios años para explorar, y el primer trabajo en el que caigas puede enseñarte mucho, pero no va a determinar tu futuro.

Así que deja las expectativas de lado. ¿Tus compañeros de generación están consiguiendo puestos geniales en corporativos de renombre? Bien por ellos. ¿Tu amigo de la infancia acaba de montar su propia StartUp de productos para el comercio justo? Increíble. ¿Tu padre hizo carrera toda la vida en la primera empresa para la que trabajó? Eran otros tiempos. No puedes medir tu éxito o tu fracaso comparándote con los demás. Punto.

“Tómalo con calma y vive en el momento. Lo que los demás hagan o dejen de hacer es su problema. Considera que muchas de esas vidas aparentemente perfectas con trabajos de ensueño son más una pose para redes sociales que una realidad. Tú no sabes lo que hay detrás de esos avisos de promoción laboral en LinkedIn y bien podrían significar que alguien le está vendiendo su alma a un trabajo que en el fondo no le gusta, con tal de conseguir un ascenso y cierta estabilidad económica.”

Miles de personas alrededor de los treinta abandonan empleos excelentes y muy bien remunerados justo cuando les ofrecen otro aumento ¿sabes por qué? Porque en ese momento comprenden que, si aceptan, se quedarán allí el resto de sus vidas, y eso no es lo que quieren para sí mismo. Si otras personas mandan al demonio lo que han construido en una empresa durante tres, cinco o diez años, ¿Qué te hace pensar que tú no tienes tiempo para averiguar, de la mejor manera, qué te mueve y qué clase de impacto quieres tener en este mundo?

Al final, la moraleja es clara. No te compares. No hay ninguna prisa. Explora, aprende y esfuérzate todo lo que puedas, disfruta el momento y recuerda que al final lo que importa no es ascender en un trabajo, sino encontrar lo que te hace un ser humano feliz.