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Las cosas son difíciles. Lo sabemos. El mundo es vertiginoso y está lleno de distractores vacíos y obstáculos. Ajá. Destacar en el estruendo de la era digital es una tarea titánica. Correcto.

Y pese a todo eso, apostar por el optimismo como brújula y timón de vida es la mejor decisión que puedes hacer. Es fácil perder de vista lo genial que es en realidad estar vivo aquí y ahora, por eso hoy quiero hablar de la importancia de la gratitud y de mantener una perspectiva que se enfoque en usar lo que tenemos para crecer, en lugar de escudarnos en el pretexto de lo que no tenemos para estancarnos.

El simple hecho de haber nacido en esta era en la cual gracias a la tecnología tenemos acceso digital a cualquier cosa, es motivo suficiente para maravillarnos de forma permanente pues nuestras posibilidades son infinitas

Si hubiéramos nacido en 1900, no tendríamos la posibilidad de estudiar un doctorado en línea en una universidad del otro lado del planeta, ni de revisar la receta de la tapioca en YouTube. Además, nuestra expectativa global de vida sería ni más ni menos que de la mitad.

Nunca en la historia las alternativas disponibles habían sido tantas: Internet es uno de los parteaguas que lo cambiaron todo y la integración de la humanidad con esta herramienta casi se ha duplicado durante el último lustro. Cada día más gente se une a las redes sociales y descubre que tiene acceso inmediato a todo tipo de noticias, opiniones, conocimientos, entretenimientos y comunidades on-line.

 

Hace solo algunas décadas, las personas que odiaban sus trabajos, su dinámica familiar o las condiciones de su ciudad natal no tenían absolutamente ningún lugar a donde ir. Hoy, el simple hecho de tener un dispositivo móvil con conexión a internet les permite encontrar todo tipo de oportunidades para obtener nuevos empleos, conocer personas afines o desplazarse a distintos países. Incluso, pueden aprender los conceptos que necesitan para echar a andar el negocio de sus sueños en cuestión de semanas.

La información cada vez se democratiza más, las barreras interculturales comienzan a ceder ante la globalización, las personas viven más y gozan de una mejor calidad de vida. Los conflictos internacionales son significativamente menos cruentos que hace cinco décadas… y, por si fuera poco, existe Netflix.

Puede que la costumbre no te deje verlo, pero tu vida es considerablemente más cómoda y segura que la de la gran mayoría de las personas que han pisado la tierra. No tienes que invertir tanto tiempo y energía mental como tus antepasados tuvieron que hacerlo para asegurar su subsistencia. Todo ese tiempo libre y toda esa energía ahora es solo tuya, y está disponible para lo que tú quieras. Una vez que te das cuenta, el optimismo se vuelve automáticamente parte importante de tu actitud.

La nostalgia por épocas pasadas es inevitable, pero aquello de “todo tiempo pasado fue mejor” es bastante debatible. Este es sin duda el mejor momento para estar vivos cuando consideramos el panorama general, porque también es una época que nos permite traer al presente todo lo que nos gusta del pasado.

Aunque la pobreza, la inseguridad, la injusticia y la desigualdad siguen existiendo, ahora tenemos una oportunidad real de conectar, crecer, aprender y actuar en conjunto para cambiar las cosas como una comunidad sin fronteras. La visibilidad que Internet le ofrece a los conflictos sociales es un fenómeno sin precedentes y ha contribuido a varias de las revoluciones más profundas de los últimos años.

Con todo lo anterior sobre la mesa, se vuelve innegable la importancia de mantener una visión optimista y una actitud congruente con dicho optimismo. Quejarse de lo mal que está todo resulta un poco absurdo cuando consideramos a los miles de millones de individuos que antes de nosotros no tuvieron ni una fracción de nuestras oportunidades actuales, y aún así construyeron historias llenas de significado y entusiasmo por el porvenir.

Tú puedes ocupar virtualmente cada segundo de tu existencia en cosas placenteras y útiles. Puedes escuchar exactamente la música que quieres oír, en cualquier sitio. Puedes descargar un e-book para aprender cualquier oficio o perfeccionar un pasatiempo. Puedes compartir tus opiniones y puntos de vista con una comunidad que antes no tenía forma de escucharte.

El optimismo es lo que nos lleva a utilizar estas herramientas para crecer como seres humanos, y no para convertirnos en junkies de la tecnología, porque Internet también puede convertirse en un arma de dos filos y en la zona de confort más peligrosa. Pero lo importante es que ahora tienes alternativas de verdad, y de ti depende si las utilizas para escapar de la realidad, o para alcanzar tus metas.